Es difuso todo lo relacionado con el origen de la existencia humana y por consiguiente, con la guerra de sexos que ha existido y existe desde hace milenios.
En el Paleolítico los expertos suponen que los humanos vivían en sociedades igualitarias poco jerarquizadas, donde la violencia y las agresiones eran escasas y puntuales. Ya en el Neolítico, cuando se produce la transición de las sociedades cazadoras-recolectoras (nómadas), a las agrícolas y ganaderas (sedentarias), esto supuso profundos cambios como el ascenso de la demografía y la concentración en poblaciones, lo que podría haber constituido un caldo de cultivo propicio para la proliferación de la violencia (según Marylene Patou-Mathis).
En este clima donde aparece la propiedad privada, la violencia empieza brotar, y el patriarcado, -el dominio, de las mujeres por parte de los hombres-, representaría una forma más de agresividad que germinaría en el nuevo estilo de convivencia que el sedentarismo trajo consigo.
Estas organizaciones políticas y económicas, se han alimentado de creencias religiosas para crear normas sociales basadas en la autoridad y liderazgo del varón. Ejemplos:
– Génesis 2. 21 «Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía, tomó una de sus costillas… Y de la costilla hizo una mujer y la trajo al hombre».
Génesis 3.16 «Aumentaré tus dolores cuando tengas hijos y con dolor los darás a luz. Tu deseo te llevará a tu marido y él tendrá autoridad sobre tí».
Hesíodo, Los trabajos y los días, 800 a.C. «…los hombres habían vivido hasta entonces libres de fatigas y enfermedades, pero Pandora abrió un ánfora que contenía todos los males»
Y surge el Feminismo liberador para las mujeres (Gerda Lerner, 1920-2013, “El Origen del Patriarcado”), que deja de lado la victimización de las mujeres para afrontar un análisis que nos lleva a otras preguntas)…
También tenemos que tener en cuenta la guerra interior que cada persona libramos con el masculino y el femenino que llevamos dentro.
…”El masculino y femenino interiores se necesitan el uno al otro. Cuando mantienen buenas relaciones con nosotros tenemos el sentimiento de constituir seres humanos de pleno derecho. Logramos situarnos en el mundo de manera relativamente calmada, creativa y agradable. En cambio cuando nuestro Masculino interior sufre daño, tenemos dificultades para defender nuestras ideas, conocer nuestras propias convicciones y a nosotros mismos, tenemos la impresión de pasar el tiempo luchando por el derecho a ser nosotros mismos”… (La curación del Divino Masculino, El vuelo de Osiris).
Todo esto merece una sincera y valiente reflexión.
Os muestro un vídeo que creé sobre la obra pictórica “El origen del Mundo» de Gustave Courbet, Francia 1866”... Como artista plástica me parece una pintura maravillosa, aparte del trasfondo ideológico de rebeldía y reivindicación que tiene para quien sepa mirarlo.
Te animo a hacer un comentario sincero si te apetece.
08-02-2025
Ayer compartí esta entrada en una red social, y esta mañana me he encontrado con que han eliminado el contenido. Estamos acostumbrados a ver penes dibujados en todas partes, y un vientre y una vagina de mujer resulta escandaloso. Sin duda Gustave Courbet sigue provocando.
10-02-2025
Curiosidades de «El origen del mundo»
09-02-2025

