Recomiendo Masturbación como lectura introductoria; aunque hay muchos artículos y vídeos en internet por donde puedes darte una vuelta, seguro que encuentras respuestas a tus preguntas si las tienes.
Por este motivo solo voy a hablarte de mi experiencia. Cuando terminé el curso en Sexología, basé mi tesina en la Masturbación femenina. No la acabé, el desánimo terminó con mis ganas; encontré mucha vergüenza, timidez, negación…
Ahora me doy cuenta que pequé de soberbia. Los mismos sentimientos que me encontré cuando realicé las entrevistas y que me parecieron un freno para mis objetivos, fueron los mismos que yo tenía antes de empezar esta aventura de estudiar Sexología. Nací en una familia donde los valores católicos estuvieron siempre muy presentes, y el pecado, la culpa y la negación del sexo hicieron estragos en mi persona; hasta el punto de necesitar estudiar estos temas a la hora de ponerme frente a grupos de adolescentes para inculcarles educación en valores.
Es cierto que en la cultura patriarcal en la que hemos sido educados y educadas, las connotaciones negativas ante las prácticas masturbatorias han castigado tanto a hombres como a mujeres; pero ya sabemos que tradicionalmente el sexo ha sido cosa masculina y para las mujeres esto además ha estado negado y silenciado.
Masturbación
Recuerdo cuando yo era adolescente, los niños de la clase se reían de las niñas preguntándonos con qué dedo lo hacíamos. No miento cuando digo que no sabía de lo que estaban hablando. Yo soy «joven», tengo cincuenta y tres años y he tenido la oportunidad y la valentía de reconocer mi ignorancia en estos temas y atreverme a ponerle remedio. ¡Cuántas mujeres de generaciones anteriores no han conocido siquiera lo que es tener un orgasmo!
Desde mi experiencia personal, si me preguntaran ¿qué prefieres sexo en pareja o en soledad?, sinceramente no sabría qué responder. Son prácticas diferentes y cada una de ellas puede aportarte mucho. El sexo en general es bueno. Si eres católico o católica y necesitas justificación para practicarlo, dios nos lo ha regalado cuando nos hizo a su imagen y semejanza, honrémosle y disfrutemos de nuestro cuerpo sin culpa. Aparte de ser el medio por el que nuestra especie se reproduce, nos proporciona placer, autoestima, comunicación con el otro o con la otra… ¡Dignifiquemos nuestra sexualidad, es nuestro origen!
Vuelvo a lo que conté al principio del post. A pesar de las limitaciones de las respuestas que me encontré cuando hice las entrevistas sobre la masturbación femenina, digo en favor de mi género que aunque no completamente, todas fueron contestadas. Años después de haberlas hecho, estoy orgullosa del trabajo que hicimos y nos felicito por ser tan valientes.
Como ya he comentado en entadas anteriores, cada caso es personal e intervienen un sin fin de factores, si tienes algo que decir seas hombre o mujer, te animo a dejar tu comentario.

